Anoche
salí por Madrid, por ese viejo Madrid de las calles intrincadas,
laberínticas y llenas de garitos con encanto. Rodeado de dos de mis
mejores amigos, hacía tiempo que no me encontraba tan a gusto,
conversando, escuchando y compartiendo nuestras vidas y sentimientos en
ellas. Ver que te entienden, que te dan luz al camino, y que te apoyan
fue verdaderamente reconfortante. Y es que uno, no se da cuenta de la
clase de amigos que tiene hasta que vienen los malos momentos,… y allí
están.
Decía
mi hermana -hace bastantes años de ello- que lo importante es la novia,
que los amigos vienen y van. Yo gracias a Dios, no puedo decir eso, mis
amigos están ahí, de hecho siempre han estado, nunca se fueron… Y la
novia,… mi hermana me dijo esto cuando entonces estaba con la que fué la
mujer de mi vida: Bea, y desde entonces muchos capítulos, en forma de
novias, novietas y líos han pasado ya.
Gracias por estar ahí, por vuestra inteligencia en forma de sabios consejos, y por vuestro apoyo.
Jose Antonio Rodríguez Clemente
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